martes, 23 de noviembre de 2010

EDGAR SOSA DERROTA POR DESICION AL JAPONES MASAFUMI OKUBO Y CONSEVA EL TITULO INTERNACIONAL MOSCA... ASTROS DEL RING




MONTERREY, México, Nov. 20, 2010.- Esta vez no hubo nocaut, pero el mexicano Édgar Sosa se anotó esta noche una nítida victoria por decisión unánime sobre el japonés Masafume Okubo, para retener el título internacional mosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), como platillo principal de la función "Puños de tierra y libertad", montada por Boxeo de Gala,

Ante una buena entrada de unos 8 mil aficionados en la Arena Monterrey y como punto culminante de la celebración por el Centenario de la Revolución Mexicana, el orgullo capitalino consiguió resolver un complicado enigma en el que se convirtió el nipón, al imponerse por tarjetas de 120-108, 118-110 y 119-109.

De esta forma, Édgar mejoró su marca a 41-6, con 24 nocauts, puso punto final a un 2010 triunfal, en el que se fue invicto con números positivos de 4-0, y se declaró listo para lanzarse a la conquista de su segundo título universal tentativamente en el primer trimestre de 2011 ante el tailandés Pongsaklek Wonjogkam, jerarca de la división mosca.

Fue un primer round de análisis y reconocimiento, sin intentos de consideración, aunque en el segundo asalto de inmediato comenzó el intercambio de golpes, con un Edgar Sosa siempre tomando la iniciativa y tratando de complacer al exigente público regiomontano, pese a la fuerte infección en la garganta que sufrió a principios de semana.

Okubo, oriundo de Tokio y que ahora está 18-4-1, con seis antes del límite, puso a trabajar su mano izquierda, tratando de horadar la defensa del orgullo capitalino, quien comenzó a sacar su amplio repertorio con golpes al rostro y cuerpo del asiático, el mismo que le ha generado grandes recompensas a lo largo de su carrera.

En el tercer capítulo, el combate subió de tono. Édgar logró aterrizar en la zona prometida sus primeros ganchos de zurda, aunque el japonés también presentó batalla con valentía; en el cuarto, Edgar salió con más decisión y por fin pudo conectar con solidez en el cuerpo del retador, quien empezó a sufrir los ataques del gancho de mano izquierda.

Con las tarjetas en su favor, el nipón intentó recuperar terreno en el quinto periodo, logrando impactar a un Edgar que, no obstante, siempre venía hacia adelante. En el sexto, el "Ironman" arremetió con convicción el jab y fue atinado en sus intentonas ante un rival correoso, veloz y resistente, que sin embargo ofreció algunos resquicios en su defensa.

Con el grito de "'¡Sosa, Sosa, Sosa!", y también algunos de "¡vamos chilango!", Sosa Medina salió en el séptimo a resolver el trabado acertijo que ofrecía Okubo, quien incluso metió un buen derechazo en el rostro del capitalino.

En el noveno, Sosa dañó a Okubo, primero aflojándolo con la marca de la casa, el gancho al hígado, y después con una andanada de golpes hacia el final del episodio, que evidenció en el nipón las primeras muestra fehacientes de castigo.

Pero Okubo no iba a vender cara la derrota. Salió a tirar golpes en el décimo, pero Édgar lo sorprendió con un espectacular gancho de derecha, y segundos después el pleito se convirtió en un auténtico ejercicio de golpeo con un Sosa que repartió castigo incesante al cuerpo y rostro del asiático.

El mexicano continuó el castigo en el penúltimo y último asaltos, aunque no logró finiquitar por la vía del cloroformo. No obstante, los números fueron claros como para consumar la victoria 41 de su carrera profesional en forma clara.

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